Inicio Bibliografía Enlaces
 
Publicacións
Individuais
Colectivas
 

O espello do viaxeiro

 



Título original:

Autor:

Ilustrador:

Año y lugar de 1ª edición:

Editorial:

Colección:

Lengua de publicación:

Lengua original:

Traductor:

Núm. Pág.:

ISBN:

Os contos da campaña, 3

Darío Xohán Cabana, Xabier P. Docampo

.

Santiago de Compostela, 1992

VIII Campaña de fomento da lec

Xunta de Galicia

Galego

Galego

.

65 p.

978-84-453-0474-7

Comentarios: Inclúe: "O rapaz que non quería ser heroe nin sabía dicir amor", de Miguel Vázquez Freire; "O espello do viaxeiro", de Xabier P. Docampo; "O Tesouro da Lagoa", de Darío Xohán Cabana, e "Un somnífero moi particular", de Xosé Antonio Neira Cruz.

Resumen:

En esta edición institucional con motivo de la VIII Campaña de Fomento da Lectura se recogen cuatro cuentos originales de reconocidos autores gallegos:

Miguel Vázquez Freire en "O rapaz que non quería ser heroe nin sabía dicir amor" presenta los supuestos fragmentos del diario de Arno, un joven de diecisiete años de la primera centuria de la Nova Cronoloxía, descubiertos por investigadores de la Escola de Estudios Psicohistóricos. Tratan de su viaje desde la ciudad de Fisterra a las tierras saharianas y, según la profesora Ioia Pax Docampo, responsable de su edición, proporcionan una curiosa descripción del nacimiento del sentimiento amoroso en un adolescente de aquella remota época. En ellos, cuenta Arno que desde hace dos años está en Fisterra con Imaz, Arturo y Gwendaill, asistindo a las clases del Mestre Cego y aprendiendo a conocerse a sí mismos, preparándose para una futura e inevitable misión digna de héroes. Merlín (su anillo - prototipo de ordenador personal que se comunica directamente con el sistema neuronal de su usuario percibiendo todo cuanto piensa, que habían creado sus padres, asesinados por intentar mantenerlo en secreto) no entiende qué es un héroe. Y cuando Arno tiene pesadillas en el desierto (reproducidas según la "transcrición mental directa) reclamando que no lo dejen solo, Merlín analiza racionalmente sus reacciones ante Gwendaill, provocadas por un sentimiento distinto de la amistad que los humanos llaman amor. Entonces Arno sabe que está enamorado y decide confesárselo a ella. En este texto, el autor recupera, a modo de posible continuación, los personajes de la novela Proxecto pomba dourada

Xabier P. Docampo presenta la historia "O Espello do viaxeiro". Un hombre vuelve a caballo a casa después de 7 años para hacerse cargo de la herencia de sus padres muertos. Perdido en la noche, va a parar a una casa: una herrería en donde sólo está el dueño, que es físicamente igual a él, salvo que en el ojo izquierdo no tiene párpado. Beben y pelean incluso y el herrero la hace una herida en un ojo. Cuando se recupera, días despois, descubre que ya es igual que el herrero, por lo que lo mata. Al día siguiente, regresan la mujer y el hijo, que lo toman por el auténtico herrero, y comprende que su condena por el asesinato es ésa: ocupar el lugar del muerto. Este relato se recoge en el libro Cando petan na porta pola noite.

Darío Xohán Cabana cuenta en "O Tesouro da Lagoa" que Graciano, un joven de Roás de catorce anos, cierto día de primavera que no acudió a clases María, compañera que le gustaba sin atreverse a pedirle que se hiciesen novios, se fue a pasear por los prados en donde estaba en tempos antigos la Lagoa de Valverde, la ciudad cubierta por las aguas por culpa de sus pecados y legendaria por sus riquezas. Encontró durmiendo a un joven de enormes orejas, que resultó ser un hombre de setenta y siete años, quien le enseñó la gruta en la que vivía, con el oro de la ciudad por todas partes. Él es uno de los "segredos", que aparenta un ser normal cuando es descubierto por los humanos. Al despedirse, le regala a Graciano un anillo de oro para la joven a la que quiere enamorar.

Xosé Antonio Neira Cruz participa con "Un somnífero moi particular", protagonizado por Mila, una joven que al acabar las clases tiene que ir a hacer de canguro de su hermana y cuidar de sus trillizos, tres traviesos que no paran quietos. Pero aquella tarde, sorprendentemente, dormían tranquilamente. Incrédula, fue a comprobarlo descubriendo que en la cabecera de la cama tenían una pequeña lenteja luminosa. Al retirársela, despertaban: actuaba como un somnífero, que una bruja de peluche había puesto, cansada, como los restantes juguetes, de que nunca la dejasen descansar.